Prohibir. Luego pensar
Una desgracia. Una
decisión miedosa. Una muerte. Muchas expresiones histéricas. Pasa el tiempo. El
olvido gana.
Así ha sido siempre, y parece que seguirán siendo las
actitudes de muchos ciudadanos y autoridades.
Murió un pequeño de 2 años bajo las ruedas de una camioneta,
y la primera palabra fue: Prohibición.
Es una actitud irresponsable. Tanto, como de quienes no
legislamos desde hace 30 años una ordenanza actualizada.
Los tiempos cambian, las costumbres cambian, los espacios se
cubren y los pequeños están cada vez más indefensos.
Prohibir no es el camino. Eso no soluciona nada. La
prudencia, el control, la reubicación es lo lógico.
Las manifestaciones supuestamente “espontáneas” que se
producen “después” de una tragedia son patéticas.
No salvan vidas, se montan sobre la desgracia ajena, y buscan
que se tomen decisiones que satisfagan sus deseos.
Si realmente creyeran, no habrían esperado que ocurriera la
muerte de alguien para salir y manifestarse.
Los gritos, las quejas fuera de lugar, los insultos, las
amenazas y las acusaciones no salvan vidas.
Si la solución fuera la prohibición, se debería impedir el
tránsito de vehículos en las calles de la ciudad. Por año mueren y se
accidentan miles de personas.
En cambio, en los últimos 10 años hemos debido lamentar poquísimos
accidentes en la arena a causa de los automóviles.
Las decisiones apresuradas provocan más problemas, que
soluciones, por lo que los señores concejales deberán trabajar tranquilos.
La actitud demostrada hasta el momento, nos permite ser
optimistas. Ninguno utilizó esta desgracia políticamente.
Se pusieron a trabajar rápidamente para buscar una
legislación más moderna y acorde a la realidad necochense.
Las leyes son positivas cuando nacen de una norma adoptada
por la comunidad, y bajar con los vehículos a la arena es una costumbre.
Está muy arraigada y es positiva. Lo que se debe lograr, es
establecer lugares menos concurridos por bañistas a pie.
La extensión de nuestras playas permite que todos puedan
disfrutarlas sin inconvenientes. Trabajemos en ello.
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